Los requisitos de información definen qué datos hay que almacenar para soportar los objetivos del sistema.
Las reglas de negocio expresan políticas que el sistema debe respetar, aunque suelan ser más inestables.
Los requisitos funcionales describen los servicios que debe ofrecer el sistema.
Los requisitos no funcionales fijan atributos de calidad como usabilidad, rendimiento, seguridad, disponibilidad o fiabilidad.